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¿Puedo cambiar la puerta de mi casa sin el consentimiento de la Comunidad?

Cambiar la puerta de entrada de una vivienda puede implicar un conflicto con la Comunidad, sobre todo si este cambio provoca una rotura con la estética del edificio en relación con las demás puertas existentes, o si lo que se pretende es realizar obras para mover la puerta de su ubicación original, cambiando así la configuración del inmueble.

En primer lugar, lo que debe tener en cuenta el propietario que quiere realizar el cambio es si los estatutos de la Comunidad recogen alguna norma o requisito al respecto o si ya se han adoptado acuerdos en Junta de propietarios con respecto a las opciones de cambio de puertas de acceso a las viviendas. Si éste fuera el caso, el propietario deberá respetar lo previsto en los estatutos o lo acordado por la Comunidad. Si no, tendrá que recurrir a lo que dispone la normativa aplicable, que en este caso es el Código Civil de Catalunya. Según esta normativa, la puerta de acceso a cada vivienda es un elemento privativo. Sin embargo, el cambio de la puerta exterior puede afectar a los elementos comunes, en concreto, a la configuración del rellano o del pasillo del edificio.

El artículo 553-36 del Código Civil de Cataluña establece que los propietarios de un elemento privativo pueden realizar obras de conservación y reforma siempre que no alteren la configuración o aspecto exterior del conjunto. Es decir, si el cambio de puerta se hiciera por una idéntica a la original, no sería necesario el permiso de la Comunidad, ya que no se estaría alterando la configuración o aspecto exterior del edificio.

Así, se necesitará la autorización de la Comunidad cuando el cambio tenga un impacto que afecte al rellano o al pasillo, que son elementos comunes del edificio, y este acuerdo deberá tomarse por una mayoría calificada de cuatro quintas partes de los propietarios, tal y como prevé expresamente el apartado b) del artículo 553-26 del Código Civil de Cataluña, sobre la adopción de acuerdos relativos a innovaciones físicas en el inmueble si afectan a su estructura o configuración exterior.

Por último, el propietario también deberá tener en cuenta que, en caso de que la obra se ejecute sin este permiso, la Comunidad podría exigirle judicialmente la reposición al estado originario de los elementos alterados sin su consentimiento.

Ramió Advocats - Elena Ramió Martín