Noticias
← Volver

Se pueden embargar las cuotas ordinarias que pagan los propietarios, en caso de condena económica a la Comunidad?

14/03/2017

En cuanto a los bienes comunes, resultan inalienables por ser indispensables los elementos privativos del uso y disfrute de los cuales están afectados. Por otra parte, en relación a la titularidad privada no pueden responder de las deudas de la Comunidad cuando los propietarios no hayan intervenido en el juicio declarativo previo o, al menos, no hayan tenido conocimiento.

Lo que resulta evidente es que tanto los elementos privativos de beneficio común como los puramente privativos, solo pueden quedar afectados por las deudas de la Comunidad, pero el acreedor no podrá proceder directamente contra un comunero sin haber reconocido su derecho de crédito frente ésta, ni sin haber sido requerido de pago ni demandados personalmente. De esta manera, será la sentencia la que distribuirá la deuda y fijará las correspondientes responsabilidades individuales así como la posterior ejecución.


Del propio contenido del artículo 553-46 del Código civil de Cataluña se materializa el hecho de que los bienes de los propietarios sólo responden cuando la comunidad no tenga bienes propios ni actúe activamente para conseguirlos de los comuneros; siendo así la responsabilidad de los copropietarios subsidiaria respecto de la comunidad, y mancomunada respecto de la pluralidad de copropietarios. Es aquí donde radica la verdadera importancia de la reforma legislativa: los propietarios ahora son responsables subsidiarios de acuerdo con la cuota de participación de las deudas contraídas por la comunidad. Sobre la posibilidad del embargo de las cuotas, prácticamente todo el mundo lo admite dado que representa parte del activo de la Comunidad, pero con importantes matices mientras no se establezca para las cuotas ordinarias una destinación singular. La retención, embargo y derivación del importe de estas cuotas ya cobradas, y que son imprescindibles para el sostenimiento de los elementos comunes, obligaría a una nueva reclamación de cuotas a los propietarios para garantizar la propia supervivencia de la comunidad.


Así, la comunidad de propietarios puede tener bienes o derechos embargables, entendiendo como tales el dinero o cuentas corrientes a nombre de la comunidad, el fondo de reserva, las cuotas abonadas por los copropietarios cuando supongan un crédito a favor de la misma (incluyendo la posibilidad de embargar las "cuotas futuras" con el lógico límite de la propia subsistencia de la comunidad), según los casos, el embargo de los bienes desafectados y, finalmente, los frutos y rentas de los bienes comunes (siempre que no hayan sido adjudicados pro indiviso a los copropietarios).


Es en el supósito de no existir tales bienes o derechos así como, a pesar de la existencia de los mismos, éstos resulten insuficientes para cubrir la deuda contraída por la comunidad de propietarios; cuando el ejecutante puede dirigir las actuaciones a través del Juez, al Presidente de la comunidad con motivo de convocar una junta de propietarios a fin de repartir la cuantía debida en proporción a la cuota respectiva. Finalmente y subsidiariamente, el acreedor podrá exigir la responsabilidad individual que corresponda, pudiendo conllevar al embargo de bienes privativos de los copropietarios.